La historia de la Mussona en el día del esparto de Águilas

El pasado domingo 6 de agosto, y gracias a la incansable labor de Juan Hernández Calvo, se celebró una nueva edición del día del esparto en Águilas, es por ello que uno de los personajes que más lazo tiene con este material no podía faltar a la cita. A partir de las 19:00 horas, en la Plaza de España, se pudo disfrutar de demostraciones de fabricación de objetos con esparto, hilado con rueda tradicional y, por supuesto, referencias a la mussona. Allí pudimos ver trajes y otros artilugios de la mussona, a algunas mussonas presentes, y varias fotografías que ilustran el nexo entre la mussona y el esparto.

Por la mañana tuvo lugar un ciclo de conferencias, ubicado en el II encuentro nacional sobre la cultura del esparto, en el que se desarrollaban varias charlas centradas en el tema del esparto.

Una de esas exposiciones abordó magistralmente el tema de la mussona, y fue llevada a cabo por Juan Moreno Román (Mussona 2008), en la que explicaba qué era la mussona y su historia. Podemos leer la exposición en las líneas siguientes:


LA MUSSONA Y EL ESPARTO.


Buenos días a todos, soy Juan Moreno, Mussona 2008. Y tengo el placer de explicar un poco en qué consiste este personaje y el porqué de su relación con el esparto.


La Mussona es uno de los personajes que representan el Carnaval de Águilas, recientemente declarado de Interés Turístico Internacional, y una de las máscaras más antiguas de nuestra fiesta. Es una figura ancestral, mitad hombre y mitad animal, que representa la dualidad entre el hombre civilizado y el lado más salvaje que todo ser humano lleva en su interior.
En un principio, según bibliografía, se piensa que la Mussona proviene de un circo ambulante que pasó por la localidad a principios del siglo XX, donde llevaban un oso que por esa época despertaba de su letargo e iba asustando a la gente, este hecho dejó muy marcado a la gente de la zona y a partir de ahí empezaron a representarlo todos los años. Y para ello y debido a las carencias económicas de la época (no había posibilidad de elaborar o comprar grandes disfraces), se aprovechaban los restos de las fábricas de esparto que existían en Águilas por aquellos años, y se ataviaban con estopa, cubriendo todo el cuerpo atándolo con cuerdas y se pintaban la cara con tizne negro para que no se le conociese; y durante las fiestas recorrían las calles metiéndose con la gente, bromeando, asustando a los niños y, en definitiva, haciendo el mamarracho.

Para atraer a los niños, y así poder asustarlos, la Mussona llevaba un alambre a modo de rabo en el que colocaban churros y estos niños intentaban quitárselos.
De esta época cabe destacar un documento gráfico que refleja exactamente el atuendo de las mussonas, se trata de una fotografía cedida por la hija de Ana Alcaraz Ruiz “Anica la chambera” en la que ésta aparece de Mussona acompañada de su domadora Juana Segado Pérez.


Con la desaparición de las fábricas de esparto este personaje cayó en el olvido, y es en el año 1999, cuando Lorenzo Antonio Hernández Pallarés, historiador aguileño, rescató este personaje para el carnaval moderno, y con su trabajo junto a la Federación de Peñas del Carnaval de Águilas instauraron un acto el jueves previo al domingo de carnaval que se denominó la Suelta de la Mussona.


Ese año la Mussona se vistió según lo hacían antiguamente con estopa y cuerdas, y la cara pintada de negro, después el personaje ha ido evolucionando y cada Mussona le ha puesto su toque personal, tanto a los trajes como al maquillaje y caracterización. A lo largo de estos años se ha utilizado para la elaboración de los trajes tanto estopa como esparto fresco, esparto seco, esparto picado, esparto elaborado como pleita, jarpil, cuerda... Las Mussonas recurren a los maestros esparteros de Águilas para que le realicen estos trabajos que posteriormente incorporan a sus trajes, no me puedo olvidar del mío, Juan Morata López, que realizó un cachulero gigante para mi tocado y todo el jarpil necesario para la base de mi traje, abriéndome las puertas de su casa y teniendo charlas muy gratificantes con él. También nos enseñó a trabajar el esparto.


Además del esparto suelen llevar más materiales naturales, tanto del campo (semillas, cortezas de árbol...) como del mar (esponjas, conchas, gallos...). Cada año escogen un animal o bestia o personaje mitológico en torno al cual se basa la representación del personaje. Además, contribuye a difundir la cultura del esparto ya que algunas Mussonas incorporan en sus trajes de acompañantes partes hechas de esparto, y lo que hacen es enseñarles a realizarlos. Yo mismo pude observar en mis acompañantes lo que les gustaba aprender a trabajar el esparto.
El acto en sí de la Suelta de la Mussona consiste en encerrar a la Mussona en el castillo y darle suelta para que baje hasta la Plaza de España metiéndose con la gente y asustándola. Antes de darle suelta se reúnen todas las mussonas de años anteriores y realizan un ritual de la suelta en el que están el oficiante, el domador y la Mussona. En este ritual el oficiante (que fue el domador del año anterior) le cede el pandero al domador (que fue la Mussona el año anterior) y le da unos consejos para que guie a la bestia, ya que será sus ojos y su guía en la bajada.


Posteriormente, el nuevo domador le impone el medallón a la Mussona. Cuando se termina el ritual suenan las caracolas, que gracias a la Mussona y a los amigos de las tradiciones se ha podido rescatar, haciendo de nexo de unión entre la tierra y el mar. La caracola se utilizaba antiguamente en vísperas de los días de San Juan y San Pedro para encender las hogueras al unísono, además de avisar de peligros, bautizos, bodas, etc. Los pescadores la utilizaban en época de boria para guiarse por el mar.
La bajada la hace acompañada de su corte ataviada con vestimentas acordes a la Mussona y tocando caracolas y hasta hace poco con antorchas y bengalas (algo peligroso por el material con el que están hechos los disfraces). La gente que está viéndola gritan para enfadarla "Mussona na, mussona na no vales na". El personaje suele dar rienda suelta a la locura de la bestia corriendo, saltando, subiéndose a rejas, contenedores, entrando a casas y tirando cosas por el balcón, y todo acompañado por el domador, el cual tocando el pandero lo va guiando e intentará domar a la bestia.


Cuando llegan a la Plaza de España la Mussona despliega toda la fuerza que le queda hasta caer rendida al domador y a todos los carnavaleros. Posteriormente, la acompañan todos los personajes de años anteriores y realizan la invocación de la Mussona.
Las mussonas año tras año luchamos para que no se pierda la esencia de este personaje y su relación con el esparto. Para ello hablamos con la nueva Mussona y le explicamos bien todas las raíces de este personaje e intentamos que, dentro de su personal visión de la mussona, intenten respetarlo lo máximo posible.


Muchas gracias a todos.