Águilas despide su Carnaval por todo lo alto

El color, las coreografías y la imaginación reinan en las calles del municipio costero en la última jornada de su cita más importante del año.

 

Con un espectacular temario del Polo Norte con unos diseños que incluyeron cuatro grandes osos, una majestuosa carroza e incluso una nevada, la peña El Tangay lograba anoche el deseado Premio Especial Ayuntamiento de Águilas al mejor del Carnaval de este año. Hubo que esperar hasta la madrugada, después de que  terminara un espectacular desfile y La Quema de Don Carnal para que, con la Plaza de España  llena de miles de carnavaleros, se conociera a los premiados en las distintas disciplinas. La última peña en nombrar como galardonada fue la Peña El Tangay como la mejor del Carnaval, lo que provocó una explosión entremezclada de alegría y lágrimas, porque algunos componentes no pudieron reprimir la emoción.

Si el viernes se tuvo que suspender una vez comenzado el desfile del Concurso Nacional de Comparsas por el temporal de lluvia y viento, ayer las inclemencias meteorológicas no resultaron un impedimento para que las 38 peñas federadas del  carnaval salieran al ‘sambódromo’ aguileño para volver a demostrar la calidad y el espectáculo que convierte este Carnaval en Fiesta de Interés Turístico Internacional.

De hecho, conforme se acercaba la hora del comienzo del desfile, fueron desapareciendo el viento de lebeche y las nubes. El cortejo fue apoteósico, deslumbrante, y obligó al público a no perderse ningún detalle y a divertirse en un gran espectáculo.

Era el último día para disfrutar del desfile: los personajes del carnaval –La Mussona, Don Carnal, Doña Cuaresma y La Musa, infantiles y adultos– todos encabezaron la exposición carnavalera sobre la carroza de Don Carnaval, convertida en la biblioteca de Julio Verne. Ellos fueron los que comenzaron a influir al público a la hora de engancharse con la alegría de la fiesta.

El Ballet Oficial de la Federación de Peñas, como en los tres desfiles anteriores, aventuraba que este no es un desfile cualquiera, que igual que comenzaba, igual terminaba, con una gran calidad en los diseños y en las coreografías. Las peñas infantiles, con unos diseños y coreografías dignas de las peñas adultas, volvieron a dejar patente la apuesta por el futuro de esta fiesta. Si las primeras peñas ponían una gran dosis de humor, ironía, e imaginación, como La ClanKa, No Lo Sé, La Chaveta, Micky Mouses, o los Amantes de Chichi, Matalentiscos Boy´S o el Pizarrón con sus impresionantes carrozas; otra peñas como las más veteranas Divina y 2004 demostraron que la edad no es un impedimento para hacer un gran Carnaval.

O las que con un espectáculo musical de color y pumas como Toscana, Anamensis o Terpsícore, se llegaba a la mitad del desfile, y por lo visto, quienes no habían presenciado los anteriores preguntaban en «después de esto qué viene» pues era mucho y bueno lo que quedaba por desfilar.

Peñas como El Tangay, que transportó el desfile al Polo Norte con cuatro grandes osos, llenaban el recorrido una gran carroza escenificando un paisaje nórdico con dos grandes ciervos y una casa de fantasía del Polo, unos diseños muy logrados de colores blancos y pedrería plateada, con tocados de plumas, incluso nevó en el desfile. Otras peñas, como la de Don Carnal, volvieron a sorprender llenando el ‘sambódromo’ aguileño de grandes candelabros, con una terminación que los convertía en reales, tirados por los miembros de la peña con un exquisito diseño, que dejó boquiabierto al público. Parecía como si no estuvieran cansadas después de dos semanas de fiesta, y que no querían que se acabara el carnaval. Los  mismos de Siempre, El Mogollón, Si no Salgo Reviento o La Rata Loca pusieron ese punto picante entre el humor y la elegancia, acompañado de su ironía particular.

Las coreografías, diseños, colores, plumas y puesta en escena de peñas como Ipanema de tonos naranjas; Sinergia, con un estilista diseño blanco de pedrería plateada y plumas; Azabache, con un diseño negro y futurista; Serpentina con una fantasía africana; Nuevo Ritmo, Diversity Dance, Almendriqueña, Zambra, Sumatra o World Fantasy, con Doña Cuaresma cerrando el desfile. Construyeron un espectáculo que bien se podría representar en los mejores teatros y que para presenciarlo no hace falta irse muy lejos: está en Murcia, en España, es el Carnaval de Águilas.

 

Fuente: La Opinión de Murcia.